Especial Halloween. El regalo miserable - Un relato de puro horror


Hi pequeños amantes de las cosas extremas

Hoy volvemos a tener a una presencia que es muy querida por estos lares. Se trata de Nieves Guijarro aka Lady Necrophage que ya nos puso miedo en el cuerpo con su relato Nada dentro de la antología Observatorio Z. Esta vez nos cuenta una pequeña historia cargada de adrenalina y viscosidad no apto para todo el mundo. Pero como siempre digo, si no te gusta mira para otro lado. 

Sin más preámbulos os dejo con...



El regalo miserable



 Una vez más, sintió sobre su piel el gélido tacto de aquella oscuridad que desmoronaba paulatinamente los cimientos de su indómito carácter.

  Una vez más, luchó contra el dolor que le atenazaba las sienes y no le ofrecía tregua ni siquiera en los exiguos momentos de lucidez que lograba alcanzar.


 Escuchó, perdido entre las brumas de su débil conciencia, el incesante retumbar de aquellas sobrecogedoras pisadas seguido de un leve clic que inundó el habitáculo de luminiscente claridad. No pudo contener la impresión que le produjo la visión del pestilente cúmulo de desechos humanos, unos más recientes y otros reverdecidos e hinchados,  que se apelotonaban sobre la superficie de aquel antro infecto; el matiz amenazante de las macabras pintadas que ensombrecían los mugrientos tabiques, la indestructibilidad de aquellas enmohecidas cadenas que le arrebataban su añorada libertad. En el transcurso de los, cada vez, más inexistentes momentos durante los cuales su consciencia no se desvanecía por el hambre, agitaba en vano sus dedos engarfiados y plagados de excrecencias, e imploraba un soplo de brisa que la trasladase a otro tiempo, lejos del aciago calvario que azotaba su cuerpo y su olfato, acostumbrado a los mefíticos efluvios que brotaban de sus ropajes impregnados de fluidos y heces.

 Contempló, temerosa, el aire parsimonioso con que el maltrecho ser descendía la desvencijada escalinata, portando sobre sus hombros un voluminoso bulto que le fue imposible distinguir debido a su momentánea ceguera. La acomodación de sus retinas trajo consigo la revelación absoluta del horror, plasmada en los contornos deformes, casi ilusorios, de aquella exhibición preñada de impudicia. Durante un momento, creyó que podía sentir algo parecido a la compasión ante la visión del tumefacto amasijo de carne que pretendía ser un masacrado rostro. Entre los remendados bultos que componían aquella trágica máscara logró atisbar dos mínimas incisiones a través de las cuales despuntaba el brillo de dos diminutas pupilas negras. De las comisuras de su boca hendida, formada por dos tiras glutinosas y asimétricas, resbalaba un entrecortado hilo de saliva. Un aire renqueante brotó de la desdentada cavidad para dar paso a una sucesión de ininteligibles resuellos que, segundos más tarde, osaron urdir un significado a retazos:

-Ccc…ccclarita…..ccccaiño, te he triiido otr mmm…mmm…miguita…

 La muchacha se aparto instintivamente, tratando de no contemplar aquella aberración cuyo rostro, colmado de intrínseca malignidad, tantas veces había logrado turbar su frágil conciencia.

-Mira q…q….q…. gu…gu…uuuapa es, Cla…cla…cla….rita, mírllla bi…bi..bi..n.

 El engendro liberó al cadáver de sus raídas vestiduras y, sin remordimiento alguno, lo lanzó a los pies de la asustadiza e implorante joven. Acto seguido, lanzó una risotada entrecortada al tiempo que su desmadejada figura se debatía entre espasmos. Su cuerpo deforme se abalanzó sobre el pútrido despojo, mientras palpaba el fondo de su entrepierna buscando la untuosidad del candente miembro que, momentos después, profundizaría en la intimidad de aquella oquedad putrefacta y bulbosa. La atmosfera vibraba al compás de la orgásmica cadencia salmodiada por aquellos leporinos labios:

-Ttuu… uu tuuu co…cocco co…ño hu..ee…llle a mm…mmm…mmmmi mimi edo, mi..mi…mi….eee….dd…ddd…doo  d…deeeee…. Co…co…co…co…ññño d..dee puuu…uuu…. ttttaaaa…

 Llena de lágrimas, la implorante garganta femenina se deshacía en agudos clamores, trágicos cantos apagados por la presión que las llagadas manos ejercían sobre el constreñido rostro. Los bellos rasgos se tornaron en una plañidera y enrojecida caricatura:

-¡Basta ya, te lo ruego, basta ya, no lo puedo soportar más…! ¡Oh, señor, ten piedad, Cristo, ten piedad. Apiádate de mí, oh Dios, según tu gran misericordia, según tu inmensa bondad, lávame más y más de mi maldad y purifícame de mis pecados…!


 La muchacha se desplomó exhausta cuando sintió el retumbar del primer golpe, ni siquiera tuvo oportunidad de ponerse en pie antes de sentir la segunda y lacerante sacudida. No fue capaz de contener las nauseas al sentir el sabor de la sangre acompañado de la calidez de un torrente de lasciva crasitud defenestrando su semblante. La miscelánea de orina y semen amarillento formaba un intenso torbellino que se fundía con los apelmazados restos de saliva, llanto y secreción mucosa.

-¡A ttt… tt..ti, an ssss sssolo a ti te rrr rrr.. galo mi sss…ssssstril simiii…miiii…mi…ennn…tte!, ¡trággg…ggga t..t..elo, pu….puuu pppta! ¡ppp…ppp…uuuttaaaa!, ¡..aldi…di…di…di…ta  ppp..uuuu…pu…puttaa!

 Una sucesión de continuados y fuertes impactos silenciaron su implorante llamada, su cuerpo reptó laxo tratando de esquivar los implacables embates de aquellos brazos raquíticos aunque firmes y sus labios impetraban balbuceos con sabor a sangre, metálica sapidez aderezada con el amargor de la viscosidad que impregnaba sus lívidas mejillas…

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10 comentarios:

  1. Ay, por Diosssss. No esperaba algo tan heavy, en serio... Se lo ha currado muchísimo. Besotes!!!

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  2. Qué fuerte, esto no es apto para la hora del te.

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  3. Muchas gracias por leerme. Se os quiere :)

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  4. Ay dios mío. Como ya comentan por arriba, es muy heavy y espeluznante.
    Se me ha puesto mal cuerpo jajajaja.
    Felicidades a la autora ^^
    ¡Besos Mini-Fu!

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  5. Mis felicitaciones a la autora de semejante relato, vaya telaaaa jaja. Muchos besos Para la escritora y para ti mi querido Mini Fu

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  6. Wow, los que padecemos sinestesia nos has hecho pasar un mal rato XD
    Enhorabuena a la autora!

    Besos!

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  7. hola! que estremecedor, nos gusta, lo vamos a compartir!saludosbuhos y felicidades.

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  8. Hi! La verdad que desde el día que me lo envió hasta hoy, duermo muy poco... Un gran relato!!!

    Besos a todas, a todos y al resto.

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  10. Muchas gracias a tod@s por leer y comentar tan miserable relato :)

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